Tener trece años y escuchar esta canción, "Too old to rock'n'roll, too young to die", y sentirte viejo y a la vez con ganas de comerte el mundo, o al menos el mundo que conocías, es decir, cuatro calles. Y sonreír, claro, ante uno de los estribillos más naif de Ian Anderson, más Monty Phyton, más fáciles y hondos, como un péndulo dentro de tu cabeza, como un submarino amarillo siniestro y desolador que, como una nana, te dice qué te deparará el futuro. Trece años, lo recuerdo bien, 1987, y recuerdo esa portada amarilla donde Ian Anderson te hace un corte de mangas. Recuerdo la carpeta del vinilo doble, con un cómic extraño dentro, recuerdo la sucesión de canciones, recuerdo que "Salamander" me dejó boquiabierto. Recuerdo que a quien quise comprarle ese disco no quiso vendérmelo, pero me lo dejó un par de semanas. Recuerdo que lo grabé en una cinta original de zarzuela que afané a mi abuelo por el método de pegarle un trozo de fixo en la ranuras y que hace años perdí. Recuerdo que el dueño de aquel vinilo me llamaba "heavy de pastel" para joderme, y si se lo devolví fue porque todos los días me lo pedía, él, que iba de duro rocker y no quería amigos proto-melenudos, y mucho menos uno que llevara camisetas de los Maiden y Helloween. Recuerdo que luego descubrí que el disco era de su hermano mayor y que ese rocker tan duro realmente era un fraude. Recuerdo que después de escuchar ese disco yo sólo quería escuchar a Jethro Tull, pero sólo pude hacerlo unos meses después cuando conseguí que alguien que frecuentaba el bar el Complot pero que no recuerdo su nombre me grabara en cinta "Stand up", "Aqualung" y "Benefit", en unas TDK de 60 minutos cuyas carátulas tuneé como pude con recortables del catálogo del discoplay. Es extraño contar esas cosas en esta era de "todo al alcance de un click", y no lo digo con acritud, simplemente me parece un sentimiento dificil de explicarle a alguien que sólo conozca "esto".
Recuerdo comprar un libro de estilo seco y malo de cojones de la editorial Júcar que todavía tengo y que a veces releo con el mismo sentimiento de "la puta, qué mal escrito está, ¿no?", pero era la biblia de los Jethro (el único libro en castellano que había de ellos) y al final venían las letras de varias canciones traducidas...
Recuerdo varios años después robar el vinilo de Aqualung a un pijo redomado madrileño cuyo padre tenía dos copias sin sentirme culpable. Luego descubrí que era porque tenía la edición censurada española y la "normal"; me sentí fatal y devolví aquel disco sin que, por fortuna, nadie se diese cuenta. Recuerdo comprarlo al fin en una tienda de segunda mano. Recuerdo follar una noche de julio del 97 mientras sonaba "My god" en un radiocasete en una playa. Recuerdo comprar "Thick as a brick" en formato periódico en 1996 por cien pesetas un domingo por la mañana en un bar cerca de la Filmoteca que aún olía a tabaco húmedo y resaca donde estaban vendiendo cosas que habían sido de alguien que acababa de morir de sida. Recuerdo ir en el instituto de viaje a Italia y escaparme en Florencia a una tienda de discos diez minutos a comprar "This was" (y el Physical Grafitti de los Zep). Salto lustros de alante a atrás y pierdo la brújula y el sentido de la decencia. Siempre se es demasiado viejo o a la vez demasiado joven para algo... Demasiado joven para seguir haciendo memoria... demasiado viejo para olvidar gilipolleces...

si quieres saber algo curioso...
si tienes ganas de leer
5 comentarios:
A mi me gusta mucho este disco aunque esté un peldaño de su ramillete de obras maestras. Y sí, entiendo ese sentimiento que describe con lo de las TDK.... Qué tiempos!!!
Como ocurre con determinados olores, hay palabras y frases en tu entrada (discoplay, TDK, pegar un poco de fixo en las ranuras) que son auténticas bofetadas que me zarandean y retrotraen a los ochenta, a montañas de casetes guardadas en cajas de zapatos, a rostros que se quedaron por el camino, a temas míticos que todavía hoy, al escucharlos, me recuerdan con insolencia que las personas envejecemos casi siempre peor que las canciones.
Joder, los libritos de la editorial Júcar, te sentías culpable leyendo tamaña mierda. No estaría mal un post en clave Júcar, por echar unas risas, aunque Perec te sienta estupendamente, mejor olvida la sugerencia. Me has hecho recordar muchas cosas y muy buenas. Un beso.
Nikochan: Por lo que he visto, compartimos pasión por los Jethro, y me mola.
Juan: Certero comentario, como siempre, a sus pies me hallo...
Lu: Besos de vuelta... ¿Recopilamos citas de la ínclita Júcar?
Estais salvando mi tarde de viernes santo,,, Jethro, tus textos, los comentarios de Lú, Nikko o mi tocayo Juan,,, el recuerdo de mi compañero Edu, que era buena persona si bien tenía sombras, era uno de los discapacitados mentales más hermético que jamás haya yo conocido, nada que ver conmigo, que sabes que lo cuento todo incluso más de lo aconsejable.Le aterraba estar solo, no como a mi, que a mi me entristece estar solo, él no, a él le daba terror estar solo, por eso se rejuntó con una mujer que no le pegaba nada, tuvo un hijo con ella y formaron una pareja sobre la que nunca llegué a saber mucho, solo sé que no pegaban. Pobre chiquillo, ahora tendrá unos diez añitos o por ahí y lleva más de un año huérfano de padre.
Te debo un correo, cuando vea la peli te lo escribo.
Cuidate.
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