Plantear varias cosas. Comenzar una novela con una definición del diccionario,
seguir con una frase de una canción de Dylan, no de una de los sesenta, sino de
Out of Time. I´m walking
throught the streets that are dead...
Seguir con una cita de una guía Michelin sobre un restaurante coqueto y resultón pero extremadamente caro.
Comenzar un párrafo con las curiosas indicaciones para hacer un guiso de arroz con conejo escuchado en la televisión mientras escribo con ella encendida. Citar algo del libro que ese misma mañana terminé de leer en la plaza del pueblo donde había ido a tomar un café en una terraza y poder leer un rato bajo el ruido de una chicharra. “Construye tú mismo ti casa y quémala tú mismo. No arrojes escombros detrás de tí; que cada cual se sirva de sus propias ruinas... Para todo deseo nuevo, haz dioses nuevos..." Marcel Schwob, el libro de Nonelle...
“Un excitante y a menudo ilusorio y romántico atractivo”. Glamour en el diccionario. También, “atracción personal tentadora y fascinante”. Bill Fay entonces tiene glamour, para mí. Julie Christie también, no es la primera vez que lo digo. http://elcaimansincopado.blogspot.com.es/2010/09/enamorado-de-julie-christie-y-delacroix.html. Lara... ¿De qué va una novela que comienza con la definición de glamour? Espero que sobre Roxy Music antes que un par de cosas tipo Alaska y Mario.
Ultimamente ando obsesionado con Howlin´Wolf, Chester Burnett, mi cantante de blues preferido, pero la irrupción de Dylan, Fay y Hunter me ha desbaratado todo el plan.

Coger una hoja sucia emborronada de palabras, flechas, dibujitos y nombres: Un nombre, Claude Abadie, clarinetista de una banda dixie llamada Les enfants du Orleans que normalmente tocaba en el Club Mabou de Saint Germain de Pres, además de en orfanatos, refugios y comedores sociales. Lugar: Eso fue cuando acabó la guerra y echaron a los nazis de Francia. El médico le prohibió tocar el clarinete. No hay manera de que destierre la neumonía de su cuerpo, y soplar como un condenado ráfagas de riffs sincopados no es lo mejor para unos arrugados pulmones. Lugar: Principios de los sesenta. Oficio: Rentista. Tenía suficiente. Le fue bien, poco a poco redondeaba ingresos haciendo de agente de grupos de jazz y de cantantes folk. El 10% siempre le pareció un acuerdo justo. Lee a Thoreau y a Tolstoi, y eso, supongo, lo explica todo.
En el 71, para hacerle un favor a un
compañero, alquila el piso a un cantante americano y a su novia, pagaban bien
pero la cosa acabó bastante mal. A primeros de julio Claude se encuentra sin saber
cómo, calmando un ataque de histeria de la americana a base de heroína y sacando casi a
escondidas el cuerpo de él de la bañera, frío y húmedo como un sapo, y cargándolo
escaleras abajo hasta la furgoneta de la funeraria. El que conduce la furgoneta se llama Milos Meisner. El americano, un tal Morrison. Esa es una idea desechada.
"Llevo muchos años muerto y comprenderán que en mis circunstancias es normal que tenga la cabeza echa un lío…" Claude Abadie sólo habla, por eso será una novela corta, no cuenta, habla... Hoy me cuesta escribir...
"Llevo muchos años muerto y comprenderán que en mis circunstancias es normal que tenga la cabeza echa un lío…" Claude Abadie sólo habla, por eso será una novela corta, no cuenta, habla... Hoy me cuesta escribir...

Sé que es triste citarse a uno mismo, pero más triste es repetirse. Escribía sobre cómo comenzar una novela pero, ¿cómo acabar esto antes de borrarlo?Viendo el video de Dylan y pensado en lo puta que es la vida...
2 comentarios:
ni se te ocurra borrarlo!!, es una de las entrada más suis generis que he leido nunca. Además he de releerla y tirar de los hilos del Caimán que enlazas, ahora no tengo tiempo. Cuidate y tampoco se te vaya a ocurrir quedarte sordo. Abrazo!!
(disculpa, ayer no pude comentar, un pequeño problema informático)
Primero gracias por la mención.
Esoy con la muñeca rusa, eso ya es un logro en mi caso, puesto que no leer libros es un mal mayor que me afecta hace mucho y no puedo evitar. Pero la hitoria de Milos tiene algo que hace verme en ella, y además, por culpa de Ned va de la mano de Bill Fay, aunténtico glamour. El Tempest lo estoy escuchando ahora.
Saludos
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