jueves, 8 de diciembre de 2011

Diez canciones favoritas zeppelinianas no escritas por Led Zeppelin


Descubrí el sonido Led Zepp antes de conocer a Led Zepp, todo el mundo tras la muerte de John Bonham posiblemente lo haya hecho igual. La sombra del dirigible Hindenberg es muy alargada, y más desde que resucitó de sus cenizas reconvertido en grupo musical gracias al martillo de plomo de los dioses aunque se consumiese a sí mismo en plan supernova en poco más de una década  No pretendo hacer un estudio profundo sobre grupos influenciados por Page, Plant, Jones y Bonham, al contrario; tan sólo quiero rendir homenaje a esos grupos que, para mí, se acercaron a la grandeza de los Zepp de la mano de unas canciones soberbias que me han acompañado a lo largo de los años. Es un recopilatorio que tengo por ahí (pero que no sé subir a la red, sorry) titulado "canciones que deberían haber hecho Led Zeppelin si no se hubieran separado por culpa de la muerte de su batería pero que hicieron otros, volumen I" (y que cabe en el contorno del cd escrito con boli de gel azul, incluso con mi letra). Canciones que Led Zepp hubiera debido escribir... No hablo de plagio ni copia, aunque las hay, pero incluso esas copias han acabado dignificándose con el paso del tiempo. No hay orden objetivo, pero si autobiográfico, aunque me lo guardo para mí, Desde las cintas de cromo compradas en puestos ambulantes, pasando por divinos vinilos que espero sean una preciada herencia para mis vástagos, hasta cd's adquiridos en la añorada Madrid Rock... Ahí van, mis diez canciones de Led Zeppelin no firmadas por Led Zeppelin; las habrá mejores y habrá muchas más, pero este es mi top ten...

1. Heart: Crazy on you.
Coge “Houses of the Holy” y dáselo a dos hermanas en plena efervescencia hormonal highschool, una de ellas con una voz portentosa y otra que quiere ser Jimmy Page, no acostarse con él. Pon que hacen su primer disco dos años después del que es su favorito de sus ídolos y que lo llaman “Dreamboat Annie”, que es como coger el citado “Houses…” y reescribirlo en clave femenina… De hecho, “Crazy on you” es como una especie de cara B de “Over the hills and far away”… Normal que un precoz fan superdotado de los Zepp como Cameron Crowe acabase casado con Nancy Wilson, la hermana guitarrista. Si “Crazy on you” la hubiese aullado Robert Plant marcando paquete en plan pecho palomo, hubiera provocado desmallos en masa… ah, bueno, sí, que eso ya lo hacía con The Ocean y Whole Lotta Love….


2. The Cult. Soul Asylum
Desde el comienzo The Cult estuvieron destinado a lo más grande, y a fe mía que lo consiguieron, y si con “Love” y “Electric” entraron en la historia, uno en plan “Hendrix meets Joy Division pasados de laca, rimel y mística”, y el otro como “mi moto ruge bajo mi entrepierna y por eso me salen estos riffs tan boggies y además te robo a tu chica y hago que encima me des las gracias”, con "Sonic Temple" ya directamente pasaron a la gloria; y si su fórmula era convertir el sincretismo y la mezcla de estilos en algo excitante gracias a la personalidad arrolladora de Ian Astbury y Billy Duffy, lo lógico era mirarse a su manera en los Zepp como si los Zepp quisieran sonar como los Doors si Jim Morrison hubiese tocado con Steppenwolf. Y aquí entra “Kashmir”, la canción excesiva y grandilocuente por antonomasia. El “Kashmir” de los 80 fue “Soul Asylum”, sin duda ninguna; toda década necesita su Kashmir desde que Page y Plant escribieran tamaña bestialidad, y en los 80 se llamó “Soul Asylum”, la cual condesaba todo eso que desde Sunset Strip se desbordaba por el planeta pasado por la óptica de misticismo y la prosopopeya de la canción zeppeliniana…


 

3. Bonham: Wait for you.
Desde que Jason salió tocando una mini batería bajo la atenta mirada de papá Bonhan en esa cumbre fílmica de la megalomanía rockera mal digerida, lo kitsch y la excelencia musical desbocada que es "The songs remanis the same", todo el mundo sabía que de mayor, ese niño sólo podía ser una cosa, y a fe que lo ha sido. El polo opuesto a Zakk Starkey pero que afortunadamente ha acabado siendo igual que él (de reputado y de mercenario) lo ha intentado todo por ser digno de su padre y por ganarse la consideración de los que fueron sus compañeros en una carrera que tiene algo de freudiana y heroíca a la vez. Para un servidor tiene el cielo ganado, por lo que prometo un post sobre ese grupo que Jason hizo tras Airrace llamado Bonham, posiblemente el disco de un hijísimo más vilipendiado de la historia hasta por los propios compañeros de su padre (y que no era más que envidia cochina, por mucho que la portada rozara el chiste sin gracia). Para el que aquí escribe, no sólo hicieron un disco memorable (seguido de otro no quizá no tanto), llamado The Disregard of Timekeeping, sino que si los Zepp hubieran hecho otro disco tras In throught the outdoor, habría sido éste, y no lo digo yo, sino que eso lo dijo Bob Ezrin, y eso son palabras mayores. Aquí la lista se tambalea un poco, pues no hablo de una canción, sino de un disco entero, pero si hay que elegir un botón, me quedo con el single; y si las hermanas Wilson estaban crazy on you, Jason y MacMaster  estaban for you, pero wait... cosas de los zepphead... Lo dicho, Robert Plant se puso rojo de envidia y despidió al servicio después de ver lo que había hecho el hijo de su mejor amigo junto a Bob Erzin, y Page le hizo vudú al pobre Jason, pero no muy en serio porque sólo consiguió dejarle calvo (que es lo peor que te puede pasar si quieres ser estrella del rock), y es que en el fondo Jimmy sabía que el chico valía su peso en oro pero que tenía que enderezarlo con un pequeño correctivo...



4.Badlands: High Wire.
Si hubo una vez un grupo tras los Zepp que se mereció ser su digno sucesor, esos fueron Badlands, y es que no se puede fallar creando un grupo con una de las mejores voces de la historia y uno de los guitarristas más maravillosos y más olvidados del mundo; hablo de Ray Gillen y Jake E. Lee, que, con sólo dos discos (y un tercero que es la guinda limorena, sacado tras la muerte del cantante), crearon un marchamo que no deja impasible a nadie que se acerque a su obra. Aunque su historia les haga estar unidos a la saga Sabbath (Ray por ser el cantante que le dijo no a Iommi tras haber encontrado en él al sucesor de Dio sin que sonase como Dio, y Jake E. Lee por haber sido el guitarrista de Ozzy que casi le hizo olvidar a Randy Rhoads, amén de ser el guitarrista más apabullante que hubo en los 80, pero claro, en los 80, tras Eddie Van Halen y Randy, había overbooking de guitarristas dotados; y los críticos, que siempre veían en todos los demás guitarristas un pero que los salvaba de la quema, no le perdonaron a Jake que, aparte de no poder ponerle un pero, tuviera una presencia escénica brutal y un pelazal de escándalo...). No sonaban como los clones de los Zepp que por esos años crecían como setas, pero sonaban con su mismo poso y tenían "eso", llámese aura, la mirada del tigre, o talento (y hablamos de la era pre-apocalipsis Cobain y pre-huída a los palacios de invierno de los más valiosos). No dieron el bombazo pero lo merecieron. Jake, por dios, estés donde estés, vuelve... Jimmy Page hubiera matado por escribir esta canción en los ochenta y no ese disco amorfo que logró sacar.... y Robert ni te cuento...




5. Kingdom Come: Get it on.
Lenny Wolfe se ganó el odio eterno de Robert Plant por los siglos de los siglos por tener unas cuerdas vocales idénticas a las suyas, y durante sus quince minutos de gloria, millones de metalhaeds nos olvidamos de que nos estaban dando gato por liebre, pero la abstinencia es lo que tiene, y el Zeppelin llevaba muchos años en reposo. Recuerdo oír esta canción en el programa del inefable Carlos Pina en Radio3, diciendo que corrían rumores por los iunaited esteis de que era una canción inédita de Led Zepp. Broma o no, la cosa lo petó pero bien. El disco (el primero) era un monstruo de Frankenstein que ni el propio John Paul Jones hubiera imaginado otro mejor para torturar a Robert en sus pesadillas, y ese disco era una megamix de todo Zepp en 45 minutos. Cuando ellos empezaron a tomarse en serio la cosa dejó de tener gracia. Puestos a confesar, diré que me lo suelo poner de vez en cuando, y no suena nada mal (ni el segundo, ni el tercero, ni... el cuarto...). Cosas del placebo y opio, que todo lo perdona...



6. Whitesnake: Still of the night.
Iba a poner "Ain't gonna cry no more", que me parece más digna y toda una preciosidad, amén de ser un tratado de cómo sonar a Page y Plant manteniendo tu personalidad por encima del Zeppelin, pero como acabo de hablar de los ochenta y los clones de Led Zepp, he pensado que si en esos años Robert Plant tenía fama de malas pulgas, razón no le faltaba al pobre hombre (perdón, dios dorado). Imaginaos que todo dios os copia: el peinado, la pose en el escenario, los grititos, los gemidos, los fraseos... Si Robert no acabó como Howard Hughes poco le faltó. Se le fue de madre, lo reconozco, y no le culpo, empecinado como estaba en demostrar que él y sólo él era el original y verdadero dios dorado. Y en toda esa pesadilla, va y aparece David Coverdale para rematar la jugada, dispuesto a zamparse a los Estados Unidos de un bocado sin atusarse siquiera su teñida melena cuidadosamente cardada. Mira que lo había intentado durante años, pero nada. ¿Qué le faltaba al gran David para triunfar en América? ¿Arcos de violín, bombástica batería, unos tonos más agudos en su natural voz bluesy, pecho palomo all the time...? Oui... Vualá.. au de Led Zeppelin a manos llenas, pero eso sí, siendo el que has sido siempre; aunque en rubio, claro... Siempre he respetado y admirado al ubermensch rockero por antonomasia (Aitor dixit, y no seré yo quien le contradiga), pero aquí se le fue la mano... Normal que Robert Plant se pusiese histérico... Pobre, y eso que lo peor estaba por llegar, ¿verdad Jimmy?



7. Quiet Riot: Stay with me tonight
Imaginar que tu cantante deja tu grupo víctima de un ataque de ego desorbitado, dispuesto a gastarse todos los suculentos royalties que os están llegando (gracias a una pintona versión de Slade que habéis hecho tocándola imaginando que los who estuvieran mirando), en implantes capilares, pelucas, champange y mujeres. Habéis entrado en decadencia pero nadie os lo hace ver; ya sabéis, el síndrome Norma Desmond pero en rockero y en los encocados ochenta (y eso que Kevin DuBrow se queda en poca cosa comparado con las cotas a las que ha llegado Axl Rose). Impensable que renuncies al nombre por el que todo el mundo te conoce, aunque fiches a un cantante que está en las antípodas del estilo de tu anterior frontman y suenes más... sexy, más... lúbrico... más... Led Zepp. Quiet Riot hicieron junto a Paul Shortino un discazo que tiene todo lo bueno de esos años (cosa que hay que tener en cuenta a la hora de escucharlo). Frankie Banali aporrea como nunca ha aporreado el batería más infravalorado de los ochenta en eso del rock metalizado (este hombre tocó el cielo en The Headless Children de W.A.S.P.), Carlos Cavazo tocó su guitarra como si Jimmy Page se hubiese mudado a Sunset Strip y se hubiese olvidado de que era un caballero inglés que una vez tocó con los Yardbirds, y Shortino hizo de aventajado sosías de Plant a lo Spinal Tap, es decir, lo bordó... La cosa sólo funcionó en Japón; normal, o no, viniendo de los nipones, pero el despropósito no era tanto como decían, y John Paul Jones lo sabía, anda que no... por eso el muy listo aceptó producir a Cinderella, pero esa es otra historia...


8. Salty Dog. Come along.
Cerramos los ochenta con este atajo de polvorientos inadaptados que hicieron las delicias del que aquí subscribe con un disco (yo, en cinta, que aún suena) sucio, chirriante, lleno de blues y enseñanzas de Page, Plant, Jones y Bonham a manos llenas.Con una voz no precisamente melodiosa, pero llena de eso que llaman filin'. El grupo duró lo que dura un donete a la puerta del colegio, pero les dio tiempo a crear una perla llamada "Every dog has its day" que, aunque en un principio metieron en el saco de grupos sleazi (esa cosa tan... entrañable y llena de rimel como de guitarrazos a lo Joe Perry) versiones de Willie Dixon y un par de arrastrados y viciosos blues más los delataban como fruta de otra rama... Sus quince minutos de gloria no llegaron ni a los diez segundos en modo cuenta atrás, pero yo no tuve problema ninguno... Sí, sonaban como Zeppelin con Robert Plant llevando pantalones mucho más apretados que de costumbre, pero aún así, estaban francamente bien...



9. L.A. Guns. Over the Edge.
Antes hablaba vehementemente de que toda década ha de tener su Kashmir, y que The Cult escribieron una magnífica sucesora. Pues bien, no fueron los únicos que lo intentaron, montones de grupos, grupos como Crimson Glory (tras reinventarse en Strange and Beautiful, o cómo mezclar The Cult, Pink Floyd y Zepp, hacer un disco bueno que abarcaba demasiado y morir en el intento ahogado en tu propio ego) y muchos otros lo intentaron infructuosamente. Fue entrada la nueva década cuando el grupo que uno menos esperaba que lo hiciese, lo consiguió. No es tan demoledora como el modelo al que aspira, no es tan grandiosa como su sucesora, pero aún así, mágica... Había pasado su momento y Pearl Jam, Soundgarden y Alice in Chains ya habían puesto todo patas arriba, pero Phil Lewis era, y es, todo un superviviente, y yo me quito el sombrero en esta canción...


10. Blind Melon: Change.
Blind Melon era especiales, Shannon Hood era especial. Esta canción podría haber estado en la cara B de LZ III, o no, quién sabe, pero... en los noventa el expolio estaba centrado en los riffs de Tony Iommi de la era Ozzy y los Zepp más evidentes no estaban bien vistos, pero por el contrario, otras facetas de ellos salieron a la luz... Blind Melon supuraban magia (buscar Live at the Metro) y consiguieron el trofeo "Gallumbos dorados de Peter Grant" haciendo una de las mejores versiones de LZ que se hallan hecho nunca ("Out on the Tiles" de, sí, LZIII)...


Lo dejaremos aquí, el siglo XXI para otro día, si no, esto se va ha hacer muy pesado y no era mi intención (¿"Seven nation Army" es el "Danzed and Confused" un poco revolucionado y sin los deliríos propios de la época? ¿A quién expoliaba más Audioslave, a los Zepp o a Sabbath?.... ¿Y wolfmother?....)

Y para terminar, un poco de demagogia musical...
SINGLE DE REGALO / BONUS TRACKS:

CARA A:
Una canción que Jimmy Page hubiera querido escribir y.... escribió... Era una canción perfecta, o casi, al menos eso pensaba Jimmy... Willie Dixon había descubierto el diamante... los Small Faces lo habían pulido frugalmente, señalando el camino.... pero Jimmy pensaba que le faltaba algo.... un riff quizá.... ¿cuál?... uno definitivo... el riff supremo... ¿Exagero? Por las caras de The  Edge y el señor Jack White yo diría que no...



Si juntas ese riff a "You need loving" de Willie Dixon tocado por The Small Faces sale... whole lotta love (ojalá fuese así de fácil...) pero que me ahorquen si Steve Marriot no pensó que alguien le había robado la cartera al escuchar la canción de Led Zeppelin...



CARA B:
La música es donde más se da lugar a jugar con las analogías, sobre todo cuando alguien te pregunta cómo suena tal grupo... La crítica musical se basa en un 70 % en eso, buscar analogías para definir lo que ya no puede ser más que lo que es pero tocado de manera distinta por persona distas con emociones distintas. la analogía musical es un juego (yo los he estado haciendo todo el rato) que puede derivar en arte. Los propios grupos juegan a eso haciendo versiones de otros. Una vertiente refinada de esas analogías enfocadas a las versiones es imaginar cómo sonarían grupos que por una cuestión espacio temporal es imposible contrastar qué hubiera pasado de haberse cruzado. No hay nada descabellado en eso del rock, lo que puedas imaginar, lo hay, AC/DC en clave bluegrass, Black Sabbath en cuarteto de cuerda, Pink Floys a capella.... Pero, ¿y The Doors haciendo "Stairway to Heaven" como si la hubiesen escrito ellos? Que los dioses bendigan Australia...

5 comentarios:

José Fernández dijo...

Joder, vaya post más elefansiatico que te has marcado. A la altura de sus protagonistas, vamos xD

A Heart y Quiet Riot casi no los controlo. En todo caso los gorgoritos de Shortino en ese tema que pones tienen su coñeta, yo no me puedo tomar en serio estas cosas. De Jason Bonham nunca había escuchado nada hasta el momento.

El Soul Asylum de los Cult, Still of the Night y Get It On siempre me han dado un poco de vergüenza ajena, aunque la de Kingdom Come siempre me ha hecho mucha gracia, y hace mucho tiempo la ponía a veces en un bar en el que pinchaba para despistar a la gente. Que coño! la verdad es que el estribillo tiene mucho gancho, pero lo de los versos no tiene nombre.

Yo también tenía el de Salty Dog grabado en cinta! En su momento lo disfrute bastante. Los L.A. Guns no me dijeron nunca gran cosa, y eso que lo intente por todos los medios, o casi xD.

En fin, que no me extraña que Planta y Página andasen tan cabreados por aquella época, pero hoygan, quien roba a un ladrón tienen cien años de perdón xDD

Lo de Blind Melon, vale, si, está claro que a Zepp los habían escuchado, pero solo son una influencia entre otras. En ningún caso los acusaría de plagiarios.

Lo de Dixon+Small Faces=Whole Lotta Love ya lo sabía. Lo de los Doors australianos estes lo estoy escuchando ahora y manda cojones!! Casi que me gusta más que la original! Por lo menos es mucho menos cursi.

TwoHeadsOneBrain dijo...

Atinado post. Habiendo sido librero lo de la investigación se da casi por sentado. Pero es todo un curro el que te has marcado. Coincido en muchos, salty Dogs, fueron grandes sin que los conociese nadie. pero Kindom Come me parecieron un bluff.
¿para cuando uno de aerosmith, ahora que con sus multiples liftings han perdido la magia?

lu dijo...

Pero... Pero... ¿Qué es esto último, por dio? Me parto. Me encanta tu lista, aunque las referencias zeppelianas en las que me suelo fijar yo son de otro tipo. Más... no sé. ¿Ambientales? El otro día lo estuve hablando con Joserra precisamente, y me encantó coincidir con él. Los dos encontramos ramalazos por un tubo en el Grace de Jeff Buckley. ¿Tú qué dices? Las caritas de The Edge y Jack White son para enmarcarlas, jajajaja, tengo que ver ese docu!

Besos!

The Mother Of Norman Bates dijo...

A mí lo de Kingdom Come me pareció en un principio una broma. Escuché Get it on en la radio y me pareció la edición de una canción perdida de los Zep... hasta que me enteré de quienes eran. Ahora los disfruto y me parecen incluso buenos. Lo de Whitesnake sí que me parece una copia descarada y premeditada, bochornoso, a pesar de que la canción esté bien. A Badlands no le veo la conexión, la verdad, pero me encanta que reivindiques a una de las mejores bandas que han existido, así, como suena, con uno de los mejores guitarristas de la historia. Grande Jake E. Lee. El resto de canciones que mencionas las conozco, y algunas como la de L.A. Guns, Quiet Riot, o Salty Dog no me parecen para nada Zeppelin. Pero bueno, es mi opinión. Escúchate alguna de aquellas acústicas de Janes Adicction, por ejemplo. O cualquiera de The Answer. O el último de Soupagrup, y fliparás con una canción en concreto. En fin, hay tantas... Un abrazo.

La Pecera del Caimán dijo...

Son todos muy amables... Menuda tertulia Zeppelinesca nos hubiéramos marcado de coincidir espaciotemporalmente...
La idea del post salió de un viejo programa de radio que hice hace muchos años en la emisora del pueblo y que se llamaba igual que el blog. Encontré una hoja de una libreta con el guión del programa escrito metida en un libro de Milan Kundera (salvo de los australian doors, cosas del youtube), así que salió solo...

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