
Aún no los he visto ni tocado ni releido en su nueva carcasa, pero en la distancia me emocionaron como merecen ellos dos... Dos de los cuentos tuvieron sus segundo de gloria, el otro salió del cajón y respiró feliz...
Lo mejor, y más reconfortante, el cartelito que me pusieron...
Se os echa mucho de menos...
Gracias, quiltros...

Ya decía el viejo blues de Willie Dixon que nunca juzgues un libro por su portada, pero en este caso sería casi al revés, nunca denostes una portada por el cuento de dentro, coño, qué bonitos...

1 comentario:
no lo había visto!!!!!!!...qué lindo amigoooo
A
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