Mostrando entradas con la etiqueta Anne Beatie. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Anne Beatie. Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de agosto de 2009

"Music is all around"

"Mick Jagger ataca con "Wild Horses": Tired of living...
Charles cae en al cuenta de que las canciones siempre son oportunas. Suene el disco que suene, siempre resulta pertinente. Una vez, durante una cita en sus años de instituto, cuando estaba a punto de decirle a la chica que la quería en la radio sonó Elvis: "Loving you". Siempre pasa: los políticos son unos mangantes; los discos siempre resultan apropiados para la situación. Charles se quita el jersey. Martha and the Vandelas empiezan a cantar "Heat Wave". Charles se ríe."
(...)


"Mick Taylor ha dejado a los Rolling Stones. Mick Taylor había reemplazado a Brian Jones. Brian Jones está muerto. Mujeres de todo el mundo dicen tener hijos suyos. Todos los bebés se parecen a Brian Jones. A Mick Jagger lo plantó Marianne Faithful (...It is the evening of the day...), que se drogaba con él; luego se casó con Bianca, la que va por ahí con un sombrero de plumas y un bastón. Lleva joyas caras. Tienen un hijo. ¿O es un hija?..."
Ann Beattie. "Postales de invierno"

Cuando leí este párrafo me pareció tierno y exagerado a la vez. Tierno porque la escena donde está intercalado es un bar de mala muerte donde tres personas que se sienten solas se esfuerzan por caerse bien, o al menos por intentarlo (y saber que suena esa canción de Martha and The Vandelas no deja de ser una grandiosa y triste ironía, al igual que todos estos pensamientos de Charles intentando "estar" en la conversación), y exagerado por la afirmación en sí, claro que es 1974 y en la radio pinchan "Wild Horses"... y no 2009, donde existe un hilo musical constante en el aire que banaliza todo, y ya puedes estar declarándole tu amor a alguien maravilloso que es posible que de fondo oigas cualquier monstruosidad de Beyonce o alguna otra de esas saliendo de un aparato de radio antes que una de Elvis o de Kiko Veneno. Lo que sorprende es cuando sí sucede, porque es cierto que a veces sucede; el sábado subí una escalera y me encontré una mujer dormida en una cama pobre y acogedora, arropada levemente por una sábana y que sonrió al despertarse y verme. Había un disco puesto, sonaba "Forever Young" de Dylan. Sobra decir que se me encogió el corazón.

martes, 11 de agosto de 2009

"Postales de invierno" en agosto


“Postales de invierno”
Anne Beattie
Ed. Libros del Asteroide 2008


En cada paso hay una canción... lo queramos o no... Nos hacen volver a 1974, aunque hayamos nacido después o ese mismo años. Héroes de lo ordinario, una aspiración y una condena. El sueño hippie ha acabado, la realidad consiste en una perpetua sucesión de inviernos, de copas después del trabajo, y con suerte la compañía de un amigo. El amor es lo único por lo que luchar. El amor por una mujer con otra vida, un amor improbable. Los sueños de Postales de Invierno son inmensos... pero a veces parecen ridículos, a veces parecen patéticos, a veces… son muy humanos .Algunas veces la sinceridad con uno mismo nos puede parecer patética. No entendemos los sueños de los demás, y a veces ni siquiera los nuestros. Luego resulta que todas las circunstancias de la vida se ajustan a una canción o a un libro… Igual los personajes de este libro tienen vidas tan ordinarias como la mía. 1974. Bob Dylan publica Blood on the Tracks. El disco que se ajustaba perfectamente a la vida de Charles, protagonista de este libro, y mil años después, por qué no, tambien a la mía.

Coincidir con un libro así me hace sentir raro... Tan raro como estar enamorado y compartir una cerveza, ver una película, un paseo y ver que todo está "bien" aunque te preguntas cuánto durará y esperas que algo más que lo habitual... y escuchar otra vez todas estas canciones... y ver que todo es posible...
¿Esto suena ordinario?... he dejado los sueños de los demás por imposibles y solo me he quedado con los míos... cuando los encuentre tal vez no sepa qué hacer con ellos, pero por algo se empieza...

La reseña oficial dice que: "Considerada en EE.UU. como una de las novelas más influyentes de la década de los setenta, Postales de invierno es la novela con la que Ann Beattie debutó y que le sirvió para ser inmediatamente identificada como una de las voces más importantes de su generación.
La novela –que retrata como pocas obras el desencanto de la juventud americana posterior al movimiento hippie– cuenta la historia de Charles, un joven perdidamente enamorado de Laura, una mujer casada; de su amigo Sam, eterno parado; de Clara, su hipocondríaca madre que se pasa el día deprimida en la bañera; de Pete, su padrastro; y de Susan, su hermana.
La música pop, el cine y otros elementos de la cultura popular le sirven a Beattie para tratar con ironía temas tan universales como el amor no correspondido, la insatisfacción laboral o las relaciones familiares; y así lo que podría leerse como una divertida comedia de situación se convierte en una aguda mirada sobre una generación que se resiste a abandonar el idealismo de su juventud y a someterse a las normas que imperan en la sociedad.
Postales de invierno resulta ser –recogiendo las palabras de Rodrigo Fresán en el prólogo «una de las novelas más tristemente graciosas o graciosamente tristes que jamás se hayan escrito»."
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...